Archive for the ‘Salidas’ Category.

El arriero

Si yo levantara apuestas sobre la efectividad de Norita en su travesía por la cocina, sería un afano, no?

Juro que no son fotos armadas, yo sólo ordeno a los enanos. Cada Jueves llego y la cosa es igual, no matter what

Hablando del arriero (?): El fin de semana pasado fui a ver a Divididos. Qué buen show. Por algo son El trío power de la argentina.

Una buena: Estaba Gabriel Ruiz Diaz sentado en la platea, presenciando por primera vez en cuatro años un recital. Fernando, su hermano, desbordaba de alegría.

Este sábado volví a Kim (copita. NO Y) Novak pero estaba tan hasta las pelotas que no pude entrar. Una pena.

Y el Domingo, me colé en una mansión ajena a mirar películas por retroproyector hipermenemista. Y sí, lo confieso: Fui feliz.

Agarrate

Antes de ayer publiqué en mercado libre a $90 una invitación que cotizaba más de $450. Nadie la quiso comprar así que tuve que ir. Era un palco con acceso al VIP para el recital de anoche en el que tocaron Marea, La Mancha de Rolando, Intoxicados, La vela Puerca y Bersuit .

Lo único que me interesaba era ver a Intoxicados, más precisamente a Pity que, según las malas lenguas, es el sujeto en el que sublimo mi necesidad de ser madre (WTF?). Les dije que sí, que si podía me lo traía a casa para cuidarlo, hacerle una rica sopa y alejarlo del paco. La verdad es que me despierta un cariño y una ternura enormes, además, realmente me parece un tipo muy inteligente y buena gente. Fui con alegría.

Omitimos la acreditación al vip y fuimos directamente al palco. Eran las 19.30 más o menos y la banda tocó una horita más. Vi un Pity en buen estado, inspirado y enérgico. (me dio tranqulidad, mi hijo platónico).

Tras la acreditación recibí el line up del festival y un vale por una remera de marca menemista, a la que podías toonear a gusto, pero yo no le hice nada (bastante mamarracha es como para agregarle algo más).

Comí, simulé junto con los VIP´s y famosos beber cerveza en vasos de Quilmes (en realidad era gaseosa porque no se puede vender alcohol en el estadio o sus inmediaciones) y pasé la mayor parte de la noche tirada en un silloncito. Buen niveúl.

Mañana voy a la mejor fecha: Divididos, Las pelotas, Catupecu, BRMCC, Massacre y otros. (Me) prometo menos lujo y más rock. Pensándolo mejor esas palabras van muy emparentadas… Reformulo: (Me) prometo menos lujo y más diversión.

La perlita de la noche: Luisa Kuliok montada en tacos de 30 cm y Ana Maria Picchio con gorrito basebolero, agitando al son de “Devolvé la bolsa, dé-vol-ve”. Buena onda las chicas.

Revival

A pedido del público anónimo de este blog, volveré a postear mis salidas nocturnas, porque dicen que posteando las gracias de un mimo ruso, me fui a la mierda y que ya no da leerme.
(Tampoco esperen algo tremendo porque ya no hay. El espíritu Johny Rotten que me poseía se fue a buscar a alguien más joven.)

El Martes tuve un cumpleaños en Godoy, un boliche intransitable, lleno de gente, careta, caro, todo. Tanto es así que el cumpleañero, dejando a todos sus invitados, se había ido a un bar a dos cuadras. De más está decir que me fui rápidamente para ahí y que lo pasé muy bien. Desde el viejo Podestá (una década atrás), que no me gustaba tanto un lugar, y salvo por algunas nenas bien haciéndose las reventadas y algún que otro pelotudo aprendiz de RRPP, el ambiente es ideal.

No voy a botonear los alrededores ni a la gente de adentro, pero digamos que uno consigue lo que quiere. La calidad y cantidad no son las mejores, pero vamos, que más vale algo que nada cuando el tal Charles se fue a dormir.

Como mis acompañantes estaban en pésimo estado, y yo cansada, pero además advertida por el cartelito en el baño que decía Por favor no se drogue. No drugs please me puse la gorra, actitud que fue reprochada con sorpresa y descontento, pero que me la re banqué.

Es un lugar para excéntricos, espíritus libres, nerds y cualquiera con buena onda.

Muy buen antro. Más que recomendable.

He crecido y debo reconocerlo.
Hace una semana tuve la primera cachetada de la vejez bien fuerte en medio de la cara, pero quise ignorarla a pesar de volver a mi casa, toda dolorida y literalmente golpeada.
Justifiqué mi cansancio y poca energía para saltar en el recital más esperado de los últimos diez años con “que tenía mucho laburo”, “mucho estudio”, “el bazo le duele a cualquiera” y demás excusas inverosímiles para cualquier adolescente vivaz.

Como todavía confiaba en mi juventud eterna, fui contenta al recital de Massacre en Club Ciudad de Buenos Aires, organizado por el Pepsi Music 2007, donde también tocaban bandas como Carajo, Los Natas, y Marilyn Manson.

Llegamos a eso de las 5 de la tarde, y vimos a uno gallegos (¿) que hacía un ska muy ibérico. Estuvo bueno.
Terminaron ellos y vimos a El otro yo y a pesar de lo que siempre sostuve, pude aguantar esas voces aniñadas sin caer en un ataque de epilepsia.
Escuchamos sin poder evitarlo a los Natas.
Le tocó el turno a Cabezones y el cantante, en silla de ruedas (tras el accidente automovilístico con Gabriel Ruiz Díaz), le dio el momento emotivo al festival, cantando con su hija en brazos. (eso no lo vimos porque el puesto de Paty pudo con mi voluntad de esperar hasta salir, pero después lo vi en TN en boca del Bobo Contempomi).
Sé que Olmedo salió de la cabina de Rock and Pop para verlo, así que supuse que era algo para recordar y aquí lo plasmo (¿).

Por supuesto que los fanáticos del reverendo Manson, ya estaban agolpados en las primeras filas del escenario principal desde horas tempranas, así que tuvieron que aguantar al gordo Walas por ejemplo, cantando “Mi mami no lo hara” o algo similar.
Igualmente el gordo, hizo una relación un tanto arbitraria y les dedicó un cover de Bowie diciendo que Manson era el ultimo Glam. (¿¿??) y ellos contentos, levantaron el dedo mayor en señal de apoyo (eso lo aprendí después).

Se que este post esta incompleto, pero son las 20.43 y debo hacer el bolso para irme en 10 minutos a Sierra de la ventana.Si cuando vuelvo me acuerdo lo termino bien.
Pero lo que no queria dejar sin decir, es que mi vejez me hacer disfrutar de un festival de música no como una adolescente descocada sino con una mirada sociológica que da miedo.