Adelir.ar
El tema del curita volador de Brasil que decidió atarse a una silla, envolverse en papel plateado y levantar vuelo con mil globos inflados con helio para largarse al espacio y batir un record me quemó la cabeza. O sea, es lo más limado que escuché en mi puta vida y no me lo voy a olvidar jamás. Ya no veo el mundo de la misma manera. Derrapé, mal, como el cura.
Nunca más me voy a deprimir: Vendré a este post, recordaré la infinidad de chistes hechos acerca de este trastornado por Satán y reiré hasta las lágrimas como lo vengo haciendo desde hace tres días.
A ver: No es sólo la idea drogada que tuvo el cura sino que además, le dieron un GPS que no sabía usar, se desesperó en las alturas y llamó a la base para que le enseñaran a usarlo. Una demencia que incluye a tanta gente que no lo puedo creer. No contento con la locura del siglo (click para verlo despegar) el señor se perdió y ahora tiene a la fuerza aérea buscándolo por todos lados.
Parece que hasta el momento encontraron un par de globos y la silla en la que venía sentado cual Aladino paulista en misión espiritual. Igual… yo tengo fe y sigo esperando que aterrice en Buenos Aires.
